Quise nacer, pero no me dejaron

Libia Beatriz Carciofetti
Martes, 01 Marzo 2011
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Creí que el amor era esto;
una semillita que se sembró
cuando se juntaron espermatozoide
y óvulo ¡Que bella sensación!. . .

Una partícula con vida
fui solamente hasta hoy
con sueños ya imposibles;
el “hombre” me los robó.

Voy tomando forma de humano
y comenzó a latir mi corazón
participaron muchos espermas
pero el mío la batalla ganó.

Uno a uno se fue muriendo
como hoy lo estoy haciendo yo
por un dinero manchado
que antes de su “trabajo" cobró.

Una mujer en la camilla
que ni una lágrima derramó
espera el “milagro esperado”
que me expulsen de su interior.

Pensé que iba a estar ella muy triste
pero no es así y me decepcionó.
¡Yo que creí que la vida mía
era un regalo de Dios!

En esta sala tengo mucho frío
comienzo a sentir dolor
y mas sabiendo que nunca
en esta vida contemplaré el sol.

Pienso que los animales
corren más suerte que yo
sus padres lamen a sus hijos
de alegría como expresión.

Un líquido me está penetrando
¡Socorro me quitan la respiración!
¡Ten piedad Dios de los hombres!
Asesinos con sueldo ¡Sin honor!

Quítales el rótulo de humanos
al que esta ley aprobó
que el día se les convierta en noche
y no hallen nunca perdón.

¡Ya me están desintegrando!
Se abusan por que no tengo voz
soy apenas un pimpollo
que jamás llegará a ser flor.

Mañana seré solo un recuerdo
para el que mi vida abortó.
Su conciencia no será la misma
condenado el que lo hizo
condenado el que lo permitió.