Poemaria

Home POEMALIA Lamentos y ecos urbanos

Lamentos y ecos urbanos

E-mail

imagen portada Lamentos y ecos urbanos

El título de este poemario, Lamentos y ecos urbanos, es absolutamente significativo del contenido del mismo. En él, Julio César Aguilar desnuda la realidad de los individuos modernos que habitan en las macro-urbes, esa realidad desoladora, enajenante y artificial que se despliega en un ámbito espacial de moles de cemento, rascacielos de titanio y edificios de cristal y que se vertebra en arterias de asfalto, calles empedradas y aceras adoquinadas, esa realidad deshumanizante en la que los hombres y mujeres pululan en un desconcierto de soledades, en la incertidumbre de la incomunicación y en el absurdo de una existencia de gallina ponedora, de perro guardián, de loro vocero o de hormiga laboriosa y se agolpan en el muro del progreso en un amasijo de vidas reunidas por idéntico infortunio y similar negro presente. La ciudad se presenta como un cosmos hermético, asfixiante, gélido y anónimo, como un desierto alquitranado de nihilismo, mientras que el sujeto humano se descubre como un ser ínfimo, desvalido y lastrado de impotencia, como un soldado desarmado en medio de una continua refriega, como un ruiseñor que trina y muere en cualquier suburbio. Eso sí, precisamente por esta consciencia de humanidad precaria que anonada al urbanita, por el reconocimiento de su insignificancia, por la necesidad de autosuperación que le es propia a éste, Julio César Aguilar entorna la puerta de la esperanza y afirma creer aún en la bondad de los seres humanos, en la magia del universo, en la grandeza de la vida y en la verdad de la poesía.

ADRIÁN ARZA

 

Descargar el PDF  descargar PDF

  Volver